miércoles, 6 de mayo de 2015

FaceIn versus LinkedBook

Señor Juez,

Paso a detallar el motivo que me lleva a tomar la decisión irreversible de quitarme la vida “social”. No sé quién soy y he perdido mi identidad.

Soy consumidor habitual, en unas más habitual que en otras, de redes sociales con diferentes ámbitos, alcances y, en principio, objetivos. Creía tener claras las diferencias y basándome en esta convicción puse mis contenidos, experiencias, estados, etc. de forma selectiva en cada una de ellas. A saber:
  • LinkedIn: ambiente profesional dedicado a la aportación de contenidos experto
  • Facebook: ambiente personal dedicado a la familia y amigos donde compartir ocio y eventos 
  • Google+: entorno colaborativo de experiencias, ocio y pseudoprofesional  de alcance global y abierto 
  • Twitter: el momento, el instante en mi vida compartido con el universo 
  • … y alguna otra colateral

sábado, 25 de abril de 2015

Culo, caca, pedo, pis

Soy de aquella generación en la que estas palabras estaban prohibidas y los niños las decíamos a escondidas, con la consiguiente risita. Ahora, después de bastantes años, están prohibidos otros términos en el entorno profesional: liderazgo, talento, pasión, creatividad. Pero al contrario de la niñez, no me hace ninguna gracia tener que decirlas a escondidas.

Para cerrar la trilogía sobre la Marca Personal, iniciada con “Marca Personal como lanzadera de la Marca Corporativa” (Leer)  y continuada por “”Efecto Mariposa” de la Marca Personal en la Organización” (Leer)  llego con el último artículo para atizar a las mentes obtusas e inmovilistas que impiden, ya no el avance natural esperado cuanto la innovación irremediable.

sábado, 21 de marzo de 2015

Efecto “Mariposa” de la Marca Personal en la Organización

Continuando con la trilogía sobre la Marca Personal, iniciada con el pasado artículo “Marca Personal como lanzadera de la Marca Corporativa” (Leer artículo) , me adentro en el alcance que tiene la información en las Redes Sociales dentro de la Organización.

Llego a “los 40 rugientes” en el paso por Cabo de Hornos con este tema. Existe la discusión abierta entre la vida personal y la profesional, en cómo se deben de gestionar y hasta dónde alcanza cada perfil sus límites de afección. Mi opinión, todo lo discutible que queráis, es que la vida personal y la profesional no se pueden ni deben desconectar. Existe la vida “Persional” que funde ambas porque son inseparables. El arte es compaginar ambas, gestionar las necesidades en cada momento. Os dejo como reflexión mi artículo “Innovación Personal, ¿aislada?” (Leer artículo)

Sirva esta introducción para dar paso al desarrollo del artículo.


sábado, 14 de marzo de 2015

Marca Personal como lanzadera de Marca Corporativa

Cuando me he sentado a escribir sobre este tema no he podido renunciar a parte de mi historia profesional. La experiencia de todos estos años en diferentes países, organizaciones, culturas y personas, todas con sus matices diferenciados, han modelado una forma de encarar y entender las relaciones entre Organización (Cultura Corporativa) y Profesional (Marca personal). He escrito bastante sobre la Innovación Personal porque es vital, imprescindible potenciar para conseguir que la Innovación cale en la Cultura Corporativa. A mayor progreso de la Innovación Personal en un porcentaje alto de la plantilla, más garantías de éxito en la consecución de la plena Innovación Corporativa y por consecuencia un gran desarrollo de la Marca, desde la calidad y oportunidad de los servicios y productos que se ofrecen al mercado. Recuerdo el impacto en la Innovación de los perfiles profesionales y organizativos en mi artículo: “Dime la composición de tu plantilla y te diré cuán innovador eres” (leer artículo)



martes, 24 de febrero de 2015

El amargo coste de la Ignorancia Consentida: volvamos a la Ilustración

Los antecedentes al siglo XVIII en Europa, Siglo de las Luces, fueron vigorosos y vitales para alcanzar la providencia de cultura y hambre de conocimiento. Si bien el siglo XVI, con la globalización de batallas localizadas pero de fondo común religioso, fue el embrión de la Era de la Razón que se extendió a lo largo del siglo XVII y comenzó en Gran Bretaña con el idealismo rupturista. Pero la eclosión definitiva llegó en Francia, recalando en España con más retraso y una mordaza velada desde la teología tradicional. La ruptura con el autoritarismo, absolutismo y dictaduras tradicionales surgió de forma traumática con las revoluciones de Estados Unidos y Francia. Revoluciones que fueron el punto de inflexión para la estructura de la sociedad del futuro centrándose en el poder de la burguesía (pueblo) frente al autoritarismo personalista y paternal del estado cuya representación era el líder absoluto. En paralelo y como acelerador de la Ilustración sociológica tuvo lugar el segundo eje de transformación definitiva y concluyente con la Revolución Industrial en Gran Bretaña.

domingo, 15 de febrero de 2015

La increíble concepción de la Cultura Corporativa Innovadora

Quien más y quien menos pueden convencerse de que su organización se toma muy en serio la innovación. En un pasado artículo de diciembre de 2014 (Leer "¿Por qué lo llaman Innovación cuando quieren decir Evolución?") abría el debate sobre el uso, consciente o no, del concepto Innovación cuando la realidad es otra muy diferente. El primer error es hablar de innovación cuando lo único que estamos haciendo es la mejora de nuestro entorno tecnológico. No se está innovando por utilizar el palabro “cloud” en un entorno de servidores distribuidos y accesibles, en el mejor de los casos. La innovación requiere de algo más, requiere de características especiales, de su detección y reconocimiento, así como su potenciación. Mucho daño haremos a la innovación si permitimos, aplaudimos e incluso premiamos todo tipo de prácticas fraudulentas o basadas en la ignorancia, simplemente por acuñarlas con alguno de los modismos que nos hacen sentir “guais”. Nos hemos convertido en una sociedad aduladora de las prácticas de marketing, perdiendo uno de los valores más enriquecedores, la crítica analítica.

miércoles, 4 de febrero de 2015

CrowdTalent: el Crowdfunding del Talento en las Organizaciones

El objeto final que tiene la formación de un ámbito “coworking” es el de atraer ideas, sueños, ambiciones, en definitiva, canalizar el talento en diferentes áreas y sectores. El esfuerzo de pensar y soñar en nuevos modelos de negocio y/o formas de hacer y vender es más sencillo si se hace en equipo, si se trabajan las distintas ideas y se canalizan por la experiencia y conocimiento multidisciplinar de otras personas.

La realidad de muestras compañías es la del trabajo por responsabilidades individuales con un protocolo medido a cada persona. Hemos perdido el espíritu que llevó a nuestros antepasados de la Edad Media a crear los talleres gremiales en los que los maestros se rodeaban de aspirantes o aprendices. Eran grupos abiertos y heterogéneos sobre los que se mantenía la pasión por un tipo específico de trabajo. Enseñar, aprender y mejorar.

jueves, 22 de enero de 2015

De traumas, complejos y otras virtudes

Soy optimista por naturaleza, veo siempre la botella medio llena y con un potencial tremendo de albergar más líquido del que figura en la etiqueta. Esto no es contrario a poder analizar el lado oscuro de las organizaciones, más bien es muy recomendable, sanitariamente hablando, profiláctico; profesionalmente, educativo; personalmente, enriquecedor. Los optimistas somos personas abiertas y confiadas por las ganas de compartir y aprender. Los pesimistas son  introvertidos y desconfiados por su visión de que la vida solo puede traer disgustos.