Que lo digital está en marcha y es imparable nadie lo duda. Los movimientos empresariales de estos últimos meses y especialmente significativos en las últimas semanas así lo demuestran. De repente ha llegado la pandemia digital a todos los rincones del globo. ¿Estaremos ante otro proceso de “maricón el último”?
Hace pocos años la estrategia de las empresas era vender su verdor con la complicidad en el medio ambiente y su más que convincente marketing hacia el compromiso corporativo con los árboles, los ríos y las mariposas. Casi en paralelo llegó la era inteligente que nos convertía en estúpidos a todos los humanos ya que no solo los teléfonos, los textiles, los electrodomésticos, los automóviles y cualquier forma no humana era inteligente.
